Un paisaje siempre verde

Para amantes de la naturaleza y del turismo activo, Etxalar es el enclave ideal, ya que está situado en el noroeste de Navarra, en los Pirineos Atlánticos, arropado por tupidos bosques, laderas cubiertas de helechos y verdes praderíos. Muy cerca se encuentran atractivos turísticos como el Señorío de Bertiz, un espacio natural de 2.040 hectáreas que por su extensa masa vegetal arbórea, sus edificios palaciegos y sus jardines con numerosas especies exóticas, constituyen un conjunto de belleza excepcional de visita obligada. Zugarramurdi es un rincón agreste y misterioso, en el que son célebres sus grutas y cuevas, rodeadas de leyenda con sus akelarres y sus ceremoniales brujeriles.

Palomeras

Son unas construcciones o plataformas ubicadas sobre los árboles, hayas principalmente, que sirven como puestos de caza de la paloma en su vuelo migratorio al Sur sobrevolando los pasos más accesibles de la cadena pirenaica. Así, los cazadores utilizan las posiciones más privilegiadas para abatirlas durante la época de pasa, entre octubre y noviembre. También se utilizan redes, en el collado que se extiende entre el monte Larún y Peña Plata, sobre Etxalar y la localidad francesa de Sara, en una tradición que data del S. XVI. A los bandos que provienen de Francia se les lanzan unas paletas pintadas de blanco que simulan halcones, y obligan a las palomas a iniciar un vuelo rasante que las conduce irremisiblemente a las redes estratégicamente colocadas.

Muy cerca, en plena naturaleza, encontramos el Restaurante “Etxalar”, en la ctra. Pamplona-Irún (km 70), enclavado en plena naturaleza, con aspecto de caserío típico de la montaña navarra, donde la cocina ha sido siempre reflejo de las virtudes y secretos de esta noble tierra.

Nuestro entorno en imágenes